La Comunidad Siervos de Cristo Vivo en Santa Marta, cumplió 20 años de la fundación de la “Casa de la Misericordia”. Con este motivo se realizaron diferentes eventos durante el fin de semana desde el día 12 al 14 de febrero.

“Con este motivo, el Diario del Magdalena publicó lo siguiente: La Casa de la Misericordia de la Comunidad Siervos de Cristo Vivo, se encuentra celebrando sus 20 años de fundada en la capital del departamento del Magdalena y desde entonces, sus misiones evangelizadoras no han tenido pausa en la ciudad.”

Se realizaron  dos eventos importantes para celebrar el aniversario, siendo el primero la celebración de la Santa Eucaristía presidida por el Señor Obispo Monseñor Luis Adriano Piedrahita tras la cual se realizó una jornada de 24 horas de Adoración al Santísimo Sacramento.

unnamed (7)LA CANTAUTORA ESTER HERNÁNDEZ, de República Dominicana, también miembro de la comunidad, fue  invitada especial al Concierto de Alabanza y Adoración,  tras la Eucaristía del sábado que clausuró las 24 horas de oración a la que asistieron numerosas personas que durante toda la noche y durante el día estuvieron presentes en la oración continua, adorando al Señor.

Comienza una historia de Misericordia

Según narran los miembros de la Comunidad: “El 11 de febrero de 1991 llegó por primera vez a Santa Marta el sacerdote Emiliano Tardif, a participar en un Congreso de Evangelización y de Sanación, invitado por don Orlando Zabaraín y su esposa Inés de Zabaraín. Al padre le gustó la ciudad y prometió regresar.

Efectivamente, en enero del año 1995 llegó el sacerdote Emiliano en compañía de María A. Sangiovanni,  directora General de la Comunidad de los Siervos de Cristo Vivo (CSCV), y  por primera vez a Santa Marta, presidieron un encuentro de Evangelización convocado por la Renovación Católica Carismática.

Al despedirlos en el aeropuerto,  Gustavo Manrique, uno de los organizadores del Encuentro le dijo a la señora  María Sangiovanni que deseaba conocer su comunidad. Ella le dice que invite a dos amigos y vayan a Santo Domingo en abril, para el retiro de la CSCV que se celebrará en esa fecha.

Gustavo Manrique sale entusiasmado a buscar a estos amigos y a reservar el pasaje para esa época. En la agencia de viajes se encuentra con Guillermo Giraldo e Iván Noguera y les hace la invitación, la cual ellos aceptan encantados.

Un viaje lleno de bendiciones y frutos

Viajan al retiro y vuelven entusiasmados al descubrir la riqueza de la vida comunitaria y están decididos a volver en julio  a Santo Domingo para participar en la “Escuela Internacional”. Este entusiasmo contagió a 6 hermanos más: al Padre Wilmar Fernández, Nelly Fernández, Rocío Aarón, Isa Méndez, Isabelita de Sotomonte y  Nalliv López”. Así Gustavo Manrique, Guillermo Giraldo , Iván Noguera junto a los seis que se unen al grupo, parten para la Escuela Internacional Juan Pablo II.

“El 13 de julio de 1995, Día de la Rosa Mística, al cierre del curso de la Comunidad en Santo Domingo, sienten un llamado del Señor a iniciar la vida comunitaria y expresan su anhelo a María Sangiovanni, quien les dice lo que deben hacer.

Al llegar a Santa Marta contagian de su entusiasmo a Mary Vives, Rómulo Dávila y Wilson Sotomonte. Ya son 12 y se reúnen los miércoles por la mañana en la Parroquia de Nuestra Señora de Fátima para hacer Laudes y compartir fraternalmente un desayuno comunitario. En la noche se reúnen en casa de Gustavo y Mary para orar.”

Nace la Escuela de Evangelización 

Es así como el 7 y 8 de octubre de 1995, se realiza el primer curso de evangelización en la sede del Hospital Fernando Troconis al que  asisten 60 personas. Monseñor Ugo Puccini Banfi bendice la Escuela de Evangelización Pablo VI.

La Escuela inicia el proceso de formación de los laicos por medio de los cursos y miles de samarios acuden al llamado. Como fruto de esta evangelización han nacido varias escuelas en diferentes parroquias y con los años, la comunidad se ha extendido a Barranquilla, Valledupar, Montería, Bucaramanga y el Valle del Cauca.

“Esta Comunidad es del Señor y como tal, El la protege, la conserva y la hace crecer en gracia, santidad y número cada año” dicen los que participan en ella.

De esta manera la Casa de la Misericordia está cumpliendo 20 años de fundada y  quienes la conforman en sus corazones solo tienen sentimientos y palabras de alabanza y agradecimiento.

Los directivos de la comunidad de la Casa de la Misericordia expresaron al Diario del Magdalena las “gracias a los señores Obispos, Ugo Puccini Banfi, Luis Adriano Piedrahita Sandoval y a todos los sacerdotes que nos han acogido y  apoyado con sus bendiciones y asistencia  espiritual. Gracias a todos los hermanos de Santa Marta, por su cercanía, afecto y entrega”. También agradecieron a los  hermanos de las Casas de Oración que ya tienen sede en Valledupar y Barranquilla “que nos han dado la oportunidad de acompañarlos en su camino comunitario y nos han retribuido grandemente con su amor”

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Gustavo y Mary Manrique junto a María Armenteros, actual Directora General de la CS.

Wilson Sotomonte, Director Local de la Casa de la Misericordia junto a su esposa Maria Isabelita y María.

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Desde Santo Domingo, María y Esther vinieron a acompañar a los hermanos de Santa Marta.

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